El Ayuntamiento de Gijón, a través de la Empresa Municipal de Aguas S.A (EMASA), ha decidido, por resolución de Alcaldía, la continuidad de la ejecución de las obras del depósito de aguas de tormentas del parque de Hermanos Castro por considerarse “una obra esencial para el sistema de depuración de aguas residuales de Gijón”.

Entre las medidas adoptadas en la situación de Estado de Alarma, y en las recogidas en el Real Decreto-ley 10/2020, de 29 de marzo, se encontraba la del permiso retribuido recuperable para todas aquellas personas que, trabajadoras por cuenta ajena, realizasen una actividad considerada “no esencial”, con el fin de reducir la movilidad de la población en el contexto de la lucha contra el COVID-19.

Como tal, este permiso tiene incidencia en obras municipales como es el caso de las que se están ejecutando en el parque de los Hermanos Castro para la construcción de un pozo de tormentas.

En el momento de la suspensión de estas obras, la empresa ACCIONA, adjudicataria de las mismas, se encontraba trabajando en la segunda fase del cruce del río Piles. Estos trabajos se realizan en terrenos de dominio público marítimo terrestre, de acuerdo con una resolución de concesión emitida por la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar, dependiente del Ministerio de Transición Ecológica, que especifica que dichos trabajos no podrán, en ningún caso, llevarse a cabo en un período comprendido entre el 1 de junio y 30 de septiembre.

La actual suspensión de las obras obligaría, por tanto, a interrumpir los trabajos durante los meses de verano y a aplazar su finalización hasta, al menos, el mes de octubre.

Las consecuencias de este aplazamiento aumentarían el riesgo de que la zona de trabajo pudiera verse afectada por temporales marinos o crecidas; el tiempo de afección natural en esa zona; el riesgo de impacto medioambiental a la playa de San Lorenzo en temporada de baños; y retrasaría la reurbanización de la avenida del Molinón, dependiente de la finalización de estos trabajos.

Por las “graves” consecuencias que la paralización de estos trabajos tendría, tanto desde el punto de vista técnico, como social y medioambiental, el Ayuntamiento de Gijón considera que su calificación de “esenciales” para que puedan continuar está “sobradamente justificada”.