El concejal de Ciudadanos, Rubén Pérez Carcedo, tras haber analizado con detenimiento las diferentes subvenciones que aparecen recogidas en el proyecto presupuestario, se ha lamentado y denunciado que el Gobierno Socialista pretende conceder más de nueve millones de euros de forma directa, a través de convenios de colaboración y sin convocatoria pública. Es decir “a dedo”.

“Hay más de nueve millones de euros que ya aparecen con nombres y apellidos en el proyecto presupuestario, sin que, en muchos casos, esté lo suficientemente justificado su interés público ni su impacto positivo en la ciudad tal y como obliga la Ley”, afirmó Pérez Carcedo, recordando que la actual Ley de Subvenciones exige que para conceder subvenciones directas es necesario acreditar las razones de interés público, social, económico o humanitario, u otras debidamente justificadas que dificulten su convocatoria pública. 

Además, enfatizó en que esta Ley establece con claridad que el procedimiento ordinario para la concesión de subvenciones debe ser la concurrencia competitiva. Es decir, efectuar una convocatoria pública y abierta en la que se puntúen las diferentes solicitudes presentadas a partir de parámetros objetivos y previamente definidos, concediéndolas a aquellas que obtengan mayor puntuación. Las subvenciones directas quedarían como algo excepcional. 

“Sin embargo, en nuestro Ayuntamiento está pasando justamente lo contrario, y se conceden más subvenciones a dedo que a través de la concurrencia competitiva, y todo, a pesar, la existencia de dos informes de la Sindicatura de Cuentas en los que se cuestiona esta situación y a los que el Gobierno Socialista parece haber hecho oídos sordos”, señaló.

A su juicio, este elevado número de subvenciones que se otorgan de forma directa no hace otra cosa que fomentar la opacidad y el clientelismo político, ya que tanto su concesión como su cuantía depende de una decisión política y no, como debería ser, bajo parámetros objetivos y transparentes, dándose incluso la paradoja que para un mismo hecho subvencionable haya entidades que disfrutan de convenios mientras otras tienen que presentarse a la pertinente convocatoria pública.

Por eso, Pérez Carcedo, ha exigido al Gobierno “una reducción drástica del número de subvenciones directas, manteniendo exclusivamente aquellas que responden realmente a la existencia de un interés público, como podría ser el caso de las entidades del tercer sector que trabajan en la atención directa a colectivos vulnerables u otras debidamente justificadas, el resto deberían concederse por concurrencia a través de un procedimiento público, objetivo y transparente”.