¡El intervencionismo inmobiliario de PP y FORO! La medida de izquierdas con la que Emvisa encarecerá los alquileres (con tu dinero)

hace 3 meses · Actualizado hace 3 meses

Gijón

El gobierno municipal de coalición de "centro-derecha" lo ha vuelto a hacer. Bajo el pretexto de "adaptarse a la realidad del mercado", el edil popular Guzmán Pendás ha anunciado que Emvisa elevará el tope para acceder a las ayudas al alquiler de 550 a 600 euros mensuales, además de regar con 60.000 euros a estudiantes y abrir un proceso permanente para comprar viviendas e incorporarlas a un parque público. Una vez más, PP y FORO abrazan sin complejos la agenda socialista y la planificación centralizada de la economía.

Índice
  1. La falacia de las ayudas y la "expoliación legal"
  2. Ignorando la realidad de los precios y encareciendo la vivienda
  3. El Ayuntamiento como promotor inmobiliario socialista
  4. La verdadera alternativa liberal

La falacia de las ayudas y la "expoliación legal"

El señor Pendás afirma que estas medidas buscan garantizar que la ayuda llegue a más personas ante la evolución de los precios. Lo que el Ayuntamiento no te cuenta es de dónde sale el dinero para estas subvenciones. Como advertía el economista Frédéric Bastiat, el Estado no puede dar a sus ciudadanos más de lo que previamente les ha quitado.

Estas mal llamadas "ayudas sociales" no son un regalo caído del cielo; constituyen un claro ejemplo de lo que Bastiat denominaba "expoliación legal": utilizar la ley para quitar a unos lo que les pertenece y dárselo a otros a los que no les pertenece. Cada euro que Emvisa "invierte" inflando la demanda de alquileres ha sido arrancado del bolsillo de las familias y empresas gijonesas a través de los impuestos.

Ignorando la realidad de los precios y encareciendo la vivienda

La justificación oficial para subir el tope a 600 euros es que en Gijón la oferta por debajo de los 550 euros es casi nula. Sin embargo, intentar parchear esta realidad inyectando dinero público ignora los principios más básicos de la economía. Como nos enseña Thomas Sowell, los precios no se fijan por arte de magia, sino que son mensajeros que transmiten una realidad subyacente: la escasez.

La falta de viviendas de alquiler no se soluciona haciendo que el gobierno ponga dinero para pagarlo. De hecho, si todo se hiciera "asequible" por decreto gubernamental o mediante el riego de subvenciones, no habría mágicamente más casas disponibles; simplemente habría que buscar otras formas de racionamiento. Al inyectar este tope subvencionable de 600 euros, Emvisa solo está garantizando que la demanda aumente de forma artificial, lo cual irremediablemente empujará los precios aún más al alza. Como recalca Sowell, el solo hecho de crear leyes para que las viviendas sean "asequibles" no nos dice nada de las consecuencias reales, que a menudo terminan siendo desastrosas y contrarias a sus intenciones.

El Ayuntamiento como promotor inmobiliario socialista

Por si fuera poco, la propuesta incluye dejar abierto durante todo el año el proceso para que Emvisa compre viviendas privadas y las convierta en alquiler social. Este afán por municipalizar y acaparar el mercado de la vivienda es diametralmente opuesto a la libertad económica. Los teóricos liberales de la Escuela Austríaca, como Ludwig von Mises, ya demostraron que las empresas públicas, que operan al margen del afán de lucro y del cálculo de mercado, tienden invariablemente a generar déficits y pérdidas que acaban recayendo sobre los contribuyentes. Un burócrata o político al frente de un ente como Emvisa no sufre la amenaza de la quiebra; simplemente gasta el dinero ajeno y transfiere la factura al ciudadano si las cosas salen mal.

La verdadera alternativa liberal

Si este gobierno de PP y FORO quisiera realmente reducir el coste de la vida y solucionar el problema de la vivienda, dejaría de jugar a ser la extrema izquierda. Las soluciones no pasan por despilfarrar los recursos que empresarios y trabajadores generan con su esfuerzo para dárselos a sociedades urbanísticas que ejercen actividades económicas propias del sector privado.

La auténtica receta liberal pasa por suprimir totalmente estas subvenciones intervencionistas y atacar la raíz del problema en la oferta: liberar el suelo clasificando como urbanizable todo terreno que no posea protección ambiental objetiva, y eliminar el control burocrático sustituyendo las interminables licencias por comunicaciones previas. Solo un mercado libre, desregulado y sin la intromisión de entidades como Emvisa, permitirá que la oferta de viviendas aumente y los precios bajen de forma natural. Todo lo demás es populismo pagado con nuestro sudor.

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