El Cuerpo Nacional de Policía detuvieron, en uno de los controles realizados para la prevención de delitos contra el patrimonio, a un varón de 31 años que se encontraba reclamado por un Juzgado de Melilla por haber cometido robos en viviendas en esa ciudad.

En el momento de la detención portaba 7.000 euros en un bolso bandolera de los que no supo dar una explicación coherente sobre su origen ni su destino. El hombre cuenta en su historial delictivo con numerosos antecedentes por robos con fuerza en distintas ciudades españolas. El dinero fue intervenido y puesto a disposición de la autoridad judicial.