Las nuevas bases para de las ayudas para la rehabilitación de los conjuntos de edificios catalogados como barrios degradados serán modificadas que los vecinos reciban el pago en en cinco anualidades. De este modo, se reduce el impacto fiscal sobre los beneficiarios de estas subvenciones de carácter municipales y se evitarán los problemas de los propietarios como los de los inmuebles de la calle Francisco Eiriz, en Jove.

Una vez aprobadas esta nuevas normas, el consistorio será el encargado de escoger el proyecto que se desarrollará tras un un concurso de ideas, pero serán los dueños de los edificios quienes tenga las responsabilidad de contratar las obras.