El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Sidra de Asturias da a conocer una investigación sobre los beneficios que el consumo moderado de esta bebida tiene sobre la salud.

En la presentación del estudio, realizado por el Departamento de Biología Funcional de la Universidad de Oviedo, los elaboradores, cosecheros y hosteleros pudieron escuchar las conclusiones del mismo. Se habló de las propiedades positivas de la sidra ante enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el colesterol o sus efectos antiinflamatorios. «La sidra actúa como un medicamento» comenta Vicente Fernández-Nespral, jefe de Cirugía del Hospital Universitario Madrid Monteprincipe, y añade que puede actuar como un stent “por su capacidad antiinflamatoria».

Las sidras objeto de estudio han sido la sidra natural de escanciar, sidra natural de mesa y la sidra espumosa con carbónico natural. Con estos resultados, desde la Denominación de Origen Protegida, esperan que sirva para promocionar la sidra como una bebida saludable.