Este equipo de operarios de EMULSA coloca y mantiene una media de 1.200 cebos al mes, la inmensa mayoría colocados en la red de saneamiento público que gestiona la EMA.

EMULSA se encarga de colocarlos, controlarlos y mantenerlos, además de acudir a lugares donde los ciudadanos comunican la presencia de roedores, algo que no es habitual salvo en zonas donde se producen obras, o hay alimento de fácil acceso para los múridos.

En el otoño las ratas buscan lugares para hacer madrigueras en las que pasar el invierno, por eso están más activas a la vista, pero también porque buscan la comida que cae de las mesas de las terrazas o que los ciudadanos colocan en la calle para alimentar a gatos y palomas.

Cuando los vecinos comunican a EMULSA el avistamiento de ratas en una zona, los operarios de desratización acuden a inspeccionar la zona, comprobar que no hay zonas de alimentos que harían inútil el raticida y colocan los cebos con el veneno en los sumideros de la zona, nunca accesibles por mascotas y personas, ni en lugares de fácil acceso.

En las fincas privadas abandonadas, donde a veces se localizan colonias o madrigueras, EMULSA no actúa, pero se comunica al Departamento de Patrominio del Ayuntamiento de Gijón para que exija a los propietarios su limpieza, como les obliga la normativa municipal.

Para evitar la proliferación de ratas, desde EMULSA se pide que no se les deje comida a los gatos callejeros y depositar la basura dentro de los contenedores .