El portavoz del Grupo Municipal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Gijón, Jose Carlos Fernández Sarasola, preguntará en la próxima comisión de Hacienda si el Equipo de Gobierno piensa ejecutar las inversiones aprobadas el año pasado a través de los presupuestos participativos.

En este sentido, recordó que el año pasado se aprobaron a través de este procedimiento un total de nueve obras por un valor de 3.245.650€ con cargo a los presupuestos de 2018. Sin embargo, debido a la situación de prórroga las mismas se quedaron sin cobertura presupuestaria.

Por eso, desde la formación naranja, quieren conocer si el Gobierno tiene intención de cumplir con su compromiso y ejecutar estas obras, y si es así los planes que tienen para su financiación.

“Antes de abrir un nuevo proceso de presupuestos participativos se debe aclarar qué pasará con los proyectos aprobados el año pasado, ya que la normativa de los presupuestos participativos no dice nada de qué pasará en caso de prórroga presupuestaria”, explicó Fernández Sarasola.

Así, el Gobierno debería aclarar cuanto antes si decide o no asumir la ejecución durante este ejercicio de la totalidad de esos proyectos a pesar de las importantes restricciones presupuestarias que tendremos este año, especialmente cuando se han aprobado algunos tan poco prioritarios en estos momentos como la construcción de otro campo de fútbol en la ciudad, que se añadiría al campo de fútbol femenino al que también Foro de ha comprometido. Además, recordó que el Gobierno de Foro arrastra incumplimientos y sobrecostes de obras de presupuestos participativos del año anterior, por lo que será muy difícil cumplir con todo este año.

 “Al final el Gobierno de Foro está acumulando más compromisos de los que realmente se pueden llevar a cabo, no cabe duda de la necesidad de repensar en profundidad el modelo, ya que fue puesto en marcha de forma precipitada y destinando demasiado dinero al mismo”, añadió.

A su juicio es positivo que la ciudadanía participe en la elaboración del presupuesto municipal, pero hasta que el proceso se consolide y participe un número importante de gijoneses resulta necesario establecer mecanismos de control para que las obras aprobadas se ajusten realmente a las necesidades de la ciudad y debiendo, en todo caso, el Pleno Municipal, la última palabra.

“El año pasado la propuesta de inversión más votada tuvo 1.494 votos que supone el apoyo de menos del 1% del censo, de ahí la necesidad de que al final sea el Pleno el que decida entre aquellas propuestas más votadas, así nos aseguraremos que las mismas son realmente necesarias y responden al interés general, y no al particular de un lobby o un grupo reducido de personas”, concluyó