Un varón al que se le acusaba de acusado de mantener una conversación sexual con una niña de 12 años a través de la aplicación Whatsapp, así como pedirle fotos pornográficas,  ha asumido los hechos y ha aceptado una pena de un año de cárcel.

El Ministerio Fiscal inicialmente solicitaba una pena de dieciocho meses de cárcel, pero finalmente ha alcanzado un acuerdo de conformidad con la defensa del acusado. También se establece el pago de una indemnización de 500 euros y la prohibición de comunicarse y acercarse a la víctima a menos de 500 metros en los próximos dos años.

La menor habría contactado con el hombre en respuesta a un anuncio de venta de un teléfono móvil. El acusado aprovechó este hecho para iniciar una conversación de contenido sexual. El hombre le ofreció dos teléfonos a cambio de hablar de sexo por la aplicación, alguna foto pornográfica y  llevar a cabo prácticas de masturbación juntos. Los hechos fueron calificados como un delito de abuso sexual a menor de 16 años. La vista oral estaba prevista este martes en el Juzgado de lo Penal número 1 de Gijón