Varios dueños de perros han detectado la presencia de veneno en el parque de El Lauredal. Varias asociaciones animalistas han actuado como portavoces y han dado la voz de alarma mediante las redes sociales. No es la primera vez que la zona existe la presencia de veneno. En septiembre de 2014 fue noticia el fallecimiento de una perro por ingerir alimentos emponzoñado que había en dicho parque.