La Policía Local de Gijón detuvo, la madrugada del domingo, a un varón de 41 años que en estado ebrio entró por la fuerza en el domicilio de su exmujer, en la calle Sierra del Sueve, y tras empujarla se encerró con uno de sus hijos en una habitación.

El hombre se sentó detrás de la puerta par bloquear el acceso a la habitación. Mientras el niño asustado no paraba de llorar y su exmujer le rogaba que abriese y se marcharse de la vivienda. Al no hacerle caso, alertó a la policía.

Una vez en el domicilio, los agentes llamaron a la puerta de la habitación pero no obtuvieron respuesta. Sólo escuchaban el llanto del niño, por lo que decidieron empujar fuertemente la puerta, cedió lo suficiente para poder entrar en la habitación.

El niño se encontraba muy nervioso. Por su parte, el padre estaba sentado en el suelo y desobedecía las indicaciones de los agentes. En un momento dado llegó a levantarse para intentar acercarse a su exmujer, por lo que la policía tuvo que emplear la fuerza para reducirlo.

El detenido fue trasladado primero a un centro médico y, posteriormente, a dependencias policiales.