La Policía Local de Gijón ha practicado más de quinientas pruebas de alcoholemia durante la Semana Santa, que se han saldado con siete conductores detenidos por conducir en estado ebrio y otro por negarse a realizar las pruebas. También se han tramitado ocho denunciados en vía administrativa.

A otros tres conductores se les ha abierto diligencias judiciales por conducir con la pérdida total de los puntos del permiso, tener retirado por sentencia judicial y no haber obtenido.