La Guardia Civil y la Policía Nacional buscan a los autores de un robo con fuerza producido en Gijón de 2.500 teléfonos móviles. La cuantía del botín superaría los 300.000 euros.

Cuando la patrulla dio el alto a la salida de la gasolinera, el conductor de la furgoneta hizo caso omiso y tomó la A-66 sentido León. Comenzó una persecución por la autopista hasta el kilómetro 65, donde el conductor abandonó la furgoneta en el arcén, cruzó la mediana corriendo para subirse al Audi Q5 que se encontraba circulando en dirección Oviedo. Los ocupantes de ambos vehículos «podrían» estar implicados en el mencionado robo.

La furgoneta se encuentra en el Puesto de la Guardia Civil de Pola de Lena, donde se encuentra a disposición del Equipo del Policía Judicial de Mieres para realizar la correspondiente inspección ocular.