El Cuerpo Nacional de Policía revisó durante el fin de semana un bar del barrio de Laviada sobre el que poseían varias informaciones de que el camarero estaba implicado en la comercialización de hachís y marihuana.

Una persona, que estaba sentada en la barra del bar como cliente, se encargaba de vender hachís con el consentimiento del responsable del local. En el registro se le intervinieron nueve porciones «posturas de hachís» y un billete falso. Además, se interceptaron detrás de la barra, en el interior de una taza de café, varios trozos de hachís y cocaína.

Tanto el cliente como el camarero, de 33 y 34 años, fueron detenidas por delito contra la salud pública.