Concejales del grupo municipal de Ciudadanos se han reunido esta tarde con miembros de la Asociación de Vecinos de Nuevo Roces para poder conocer de primera mano las principales demandas vecinales y carencias que tiene este barrio de Gijón.
En este sentido, desde Ciudadanos se han comprometido a trabajar tanto por conseguir ofrecer una adecuada respuesta a las principales necesidades y carencias que el barrio tiene, y han reclamado que este barrio tenga un tratamiento especial en el futuro plan de barrios en el que está trabajando el gobierno municipal, ya que presenta unas importantes carencias en materia de equipamientos públicos y de accesibilidad y movilidad que no se dan en otros de la ciudad.

  
  

También han exigido al nuevo gobierno del Principado de Asturias que no se olvide de los compromisos existentes para la construcción de un colegio público y un consultorio médico en el mismo, algo que desde Ciudadanos siempre han apoyado, presentando iniciativas para ello tanto en el ayuntamiento de Gijón como en la Junta General del Principado de Asturias.

  
  

En relación a la polémica suscitada por la construcción de cuatro torres en el barrio, han recordado que la planificación urbanística de este barrio es competencia del gobierno del Principado de Asturias al tratarse de una actuación urbanística concertada, pero que en todo caso el modelo urbanístico que defienden desde Ciudadanos para Gijón no aboga por este tipo de construcciones en barrios periféricos de carácter residencial.

  
  

Además, recuerdan que en el Plan General de Ordenación recientemente aprobado por una amplía mayoría de los grupos municipales se proponía al Gobierno del Principado de Asturias una solución en la que rediseñaban estas parcelas y con una rebaja considerable de las alturas previstas, limitándolas a un máximo de diez alturas. Una solución que para Ciudadanos es posible y que sería mucho más coherente con el entorno, no rompería la estética del barrio ya que seguiría la misma tipología de bloques, y posibilitaría mantener el aprovechamiento urbanístico lo que evitaría posibles recursos legales. Sin embargo se lamentan que parece que desde el gobierno del Principado de Asturias se quiere imponer a la ciudad un modelo poco sostenible que no gusta ni a los vecinos ni cuenta con el apoyo de la mayoría de grupos municipales.