gijon.es

El PP de Gijón advierte de que la ciudad podría enfrentarse a una importante multa de la Unión Europea si no avanza en el objetivo de reciclar el 50% de sus residuos municipales para el año 2020. La directiva vigente de residuos establece que para esa fecha cada Estado debe llegar a una tasa de reciclaje del 50%, en 2025 todos los miembros de la UE deberán reciclar al menos el 55% de los deshechos urbanos y en 2035, el porcentaje debe llegar al 65%.

Esta mañana debía celebrarse una reunión del Consejo de Administración de esta empresa municipal que finalmente no se ha solucionado por falta de quórum, al ausentarse los representantes de varios grupos políticos.

En el orden del día figuraba, según explica el representante popular José Luis Oliveira, analizar el presupuesto de la entidad para el próximo año, que contemplaba un aumento del 2,1% respecto al año anterior. Para Oliveira, este incremento no es suficiente “porque quedan 15 meses para cumplir con los objetivos de la Unión Europea y eso requiere una inversión muy fuerte para la adquisición de contenedores para materia orgánica”.

En este sentido, Oliveira agrega que sólo 35.000 de los 264.000 habitantes de Gijón tienen a su disposición esta clase de contenedores, lo que está muy lejos de los objetivos deseados y a los que se comprometió el Ayuntamiento de Gijón cuando se adhirió a un proyecto de Cogersa en este sentido.

Para el portavoz municipal del PP, Pablo González, esta falta de interés del Ayuntamiento evidencia que el equipo de Gobierno “está dejando pasar el tiempo para que sea la próxima corporación la que lo resuelva” y advierte de que si finalmente hay multa de la UE “sería la segunda sanción que se impone desde instancias europeas a la ciudad de Gijón en el Gobierno de Carmen Moriyón, tras la condena por la falta de depuración en la zona este”.

“Gijón no puede permitirse un nuevo tirón de orejas por parte de la Unión Europea por un tema medioambiental, el Gobierno debe ponerse a trabajar para evitar un nuevo desastre que además de convertir la ciudad en un punto negro en materia de medio ambiente, supondrá un perjuicio económico que acabarán pagando los gijoneses vía impuestos”, señala el portavoz.

Bolsas poco ecológicas

Por otra parte, el Consejo también tenía previsto aprobar hoy el contrato para la adquisición de bolsas de plástico.

En este sentido, José Luis Oliveira denuncia que lejos de dar ejemplo, Emulsa ha optado por comprar bolsas de polietileno “que son muy poco ecológicas” y critica que el contrato tiene una vigencia de 2 años, prorrogable un año más “lo que compromete a Gijón a su uso, pese a los esfuerzos que se están haciendo para reducir el uso de las bolsas de plástico”.

“Han demostrado muy poco interés en buscar alternativas más respetuosas medioambientalmente como son las bolsas de papel y cartón reciclado, las de cáñamo, palma natural, lino, etcétera”, señala Oliveira.

Así, explica que los pliegos de condiciones del contrato las condiciones económicas estaban valoradas con 65 puntos mientras que las relativas a las características medioambientales suponían 10 puntos. “Se ha optado por el criterio económico frente al medioambiental, lo que parece una contradicción hablando de Emulsa”.