El Cuerpo Nacional de Policía ha detenido a un gijonés de 31 años que se encontraba huido de la justicia y sobre el que pesaban siete reclamaciones judiciales, tres de las cuales ordenaban su inmediato ingreso en prisión.

El hombre estuvo durante un año escondido en el domicilio de su pareja para evitar su detención, consciente de la existencia de los requerimientos judiciales. Su localización fue posible debido a que una enfermedad le obligó a acudir a un centro sanitario. La merma de sus facultades físicas hizo que se mostrara colaborador en su detención. Ya ha sido traslado al Centro Penitenciario de Asturias.

El arrestado cuenta en su historial delictivo con antencedentes por delitos contra el patrimonio, por resistencia y atentados contra agentes de la autoridad.