becas de comedor escolar

La Empresa Municipal de Servicios de Medioambiente Urbano de Gijón (EMULSA Medioambiente) y Ausolán, concesionaria de los servicios de comedores escolares en Gijón, desarrollan en febrero un proyecto piloto para la recogida selectiva de residuos orgánicos procedentes de los comedores de 38 centros educativos en los que diariamente se sirven 4.000 menús.

Durante dos semanas, las encargadas de los comedores realizarán la separación de restos orgánicos procedentes de comida y fruta principalmente, que depositarán en un contenedor específico y cerrado para el uso ciudadano, que se ha ubicado en las inmediaciones del colegio y junto a los contenedores de reciclaje y residuos no reciclables.

EMULSA realizará durante esas dos semanas una recogida diferenciada en cada colegio, para pesar los residuos orgánicos y comprobar si las estimaciones de generación en esos 38 comedores de centros (públicos y concertados) con una previsión de 4.000 menús diarios y unos 8.000 kg./semanales de residuos orgánicos son reales.

Tras analizar esos datos EMULSA decidirá la continuidad del servicio de recogida que podría ampliarse a otros grandes productores de residuos orgánicos dentro del proyecto que desarrolla desde 2015 en colaboración con Cogersa.

EMULSA y Ausolán ya realizaron en 2014 y en el marco de la Semana Europea de Prevención de Residuos, una campaña en varios comedores escolares de Gijón denominada “Reducción de residuos alimentarios en comedores escolares. La comida no es basura”. La acción alcanzó directamente a 3.500 alumnos que diariamente utilizaban los 37 comedores escolares de Gijón en los que se colocaron carteles de concienciación y se repartió un folleto a cada alumno/a con datos y medidas sobre el despilfarro de alimentos.

Además, fueron seleccionados 7 de esos comedores, con 950 usuarios, para realizar un pesado diario de los residuos generados, provocar un análisis de los datos y tratar de consensuar medidas para la reducción de los residuos alimentarios.

El resultado fue que esos 950 alumnos, durante 5 días, generaron 304,9 kg. de residuos alimentarios, por lo que se podría concluir que cada usuario de los comedores escolares genera una media semana de 1,12 kg. de residuos de comida que es tirada a la basura.