Una joven de 23 años ha sido detenida por el Cuerpo Nacional de Policía por simular el robo de su teléfono móvil, valorado en 900 euros, con la intención de cobrar el seguro que tenía contratado y conseguir otro terminal.

La chica entregó el teléfono a su pareja para que lo utilizase como moneda de cambio para saldar una deuda, ya que éste no la podía afrontar al carecer de recursos económicos. Posteriormente acudió a denunciar que se encontraba en un parque del Puerto de Somiedo, en El Polígono de Pumarín, cuando se lo sustrajeron.

Los investigación para localizar el terminal determinó que había sido utilizado por otro usuario. Este fue identificado y citado en comisaría para explicar la procedencia del mismo, relatando que se lo adquirió a un conocido, para saldar una deuda que éste tenía con él. Tras averiguar que el vendedor era la pareja de la denunciante, ésta reconoció haber mentido, ya que el hurto nunca se produjo.