A pesar de que estamos recién iniciados el verano, cuando toca hablar de tendencias es habitual hacerlo de futuras temporadas, de lo que se pondrá de moda en unos meses. Nosotros lo hacemos ahora con la decoración y te damos algunos tips para que tu vivienda en los meses más fríos del año sea lo más acogedora y confortable posible.

Igualmente, incidimos de manera transversal en un objetivo muy relevante, el del ahorro energético, pues estamos comprobando estas semanas como el precio de la electricidad es prácticamente inadmisible.

Tu hogar como refugio

El próximo invierno no será tan duro como el de 2020-2021, si hablamos de restricciones de movilidad. La pandemia está en visos de ser controlada, además la mascarilla ya pasa a no ser obligatorio en espacios abiertos. Sin embargo, todas estas noticias no implican que la vivienda, el hogar, siga siendo el refugio para sentirnos realmente libres y cómodos.

De esta forma, un modo de ganar en confort y calidez es apostando por la madera como material en muebles, suelos y paredes, para darle así a la vivienda un aire más “cottage”, más familiar. Esta idea se puede completar con velas y faroles, pero siempre situándolas en lugares que no sean potencialmente peligrosos para provocar accidentes domésticos.

En cuanto a la calefacción, las chimeneas tipo insert no necesitan ventiladores, se calientan lentamente y distribuyen el calor a otras estancias.

Usar textiles que protejan del frío

En invierno, y por extensión en todos aquellos momentos del año en los que las temperaturas son bajas, lo que más apetece es sentirse abrigada y mullida. Por ello, tanto en la cama con en sofás y sillones la idea es buscar textiles que protejan del frío con texturas cálidas, como la pana, la lana, los terciopelos…

El objetivo es sacarle todo el partido posible al nesting, que es la tendencia de quedarse en casa por decisión propia, a salir a divertirse en la calle. Un ejemplo de estos textiles cálidos y confortables son las colchas de terciopelo, desde todocolchas.com nos recomiendan estos modelos.

Junto a colchas y mantas no pueden faltar tampoco los cojines, y por supuesto complementar todas estas acciones con un buen trabajo de aislamiento que incluya la instalación de puertas y ventanas más protectoras. Así también lograremos que no entre frío del exterior para no tener que poner tanto la calefacción.

Estampados otoñales e invernales

Junto a la cuestión práctica, que va desde el aislamiento a la elección de materiales cálidos, aparece igualmente el aspecto estético. No ofrece la misma sensación de comodidad y de compromiso con el invierno y las bajas temperaturas usar colores y materiales propios del verano que apostar por otras opciones como los materiales cálidos y los tonos más oscuros.

El verde, el azul marino, el borgoña, los diseños botánicos o los estampados tipo tartán se asocian mucho a las estaciones más frías del año. Es una forma de integrarse definitivamente en el invierno.

Esta idea de los estampados otoñales se puede trasladar al uso de plantas, pues como vemos en el detalle de las tendencias de decoración 2021 que ofrecen desde Arquitectura y Diseño, el reino vegetal gana en relevancia. Asociadas comúnmente a temporadas más agradables en lo meteorológico, también hay muchas plantas de interior que lucen vistosamente en épocas frías.

El suelo con alfombras y la pared con papel pintado

Al hablar de la madera como material cálido y confortable se insiste mucho en su uso también en paredes. Sin embargo, hay otras opciones que encajan también a la perfección para el invierno.

El papel pintado es un excelente recurso para elevar unos grados la temperatura visual de la vivienda, es decir, la sensación de que se habita un espacio más cálido. Por lo general el papel pintado se reserva exclusivamente para embellecer las paredes, pero ya hay quien lo usa en techos e incluso en el interior de los cajones o estanterías. El único inconveniente es que si el estampado es excesivamente recargado, no es apropiado para espacios pequeños.

Y si hablamos de techo y paredes, la otra superficie restante es el suelo. Cubrir el suelo con alfombras es una solución muy económica para reducir la sensación de frío. En su elección se han de tener en cuenta aspectos como las sensaciones de calidez que ofrecen, por lo que habría que apostar por materiales como la lana y el algodón, pero también los colores.

A su vez, es clave el número de fibras por cm2, pues a mayor densidad, más calidez. Una alternativa a las alfombras es la moqueta, pero en España no hay mucha costumbre de esta práctica, pues se considera una superficie más duradera, no tan fácil de retirar como las alfombras. Por otra parte, limpiar una moqueta es más dificultoso.

Con estas ideas, y otras muchas, se pueden obtener sensaciones muy placenteras en invierno cuando baja el termómetro. Son soluciones económicas que te conectarán más con tu vivienda sin necesidad de aumentar tu consumo de electricidad.