El cannabis proviene de la familia Cannabaceae. Se trata de una  planta de género monotípico, es decir, que existe una sola especie en el género “cannabis”.  

Entonces, ¿por qué se suele hablar de varios tipos?, pues la razón es que se trata de subespecies, con sus particulares características que las diferencia. Al tratarse de una misma especie, estas plantas se pueden cruzar, obteniendo diferentes híbridos en función del porcentaje genético.  

¿Cuáles son las variedades más escogidas?

Si tuviésemos que destacar las variedades más escogida por los productores estaría entre las variantes índica o sativa. También es conocida la variedad ruderalis, que es baja en THC, pero vamos a tratar las principales diferencias de las dos subespecies más populares.

Origen de Sativa e Índica

Muchas de las diferencias en estas subespecies pueden justificarse con sus lugares de origen y los climas a los que están habituadas. La cannabis Sativa es habitual encontrarla en latitudes ecuatoriales, se suele dar en países como Tailandia, Camboya, Jamaica, Colombia y México donde hay más horas de sol y, además, la luz se mantiene invariable durante el año. En cambio, la Índica es originaria de una gigantesca cordillera asiática de más de 800 kilómetros, que comparten países como Afganistán, Pakistán, Tíbet, Nepal,  Norte de la India y hasta China, donde el clima es bastante frío. 

Clima de las variedades Sativa e Índica

Las Índicas provienen de climas montañosos por lo que producen plantas de marihuana y soportan climas extremos, son más resistentes a temperaturas bajas, al viento, a la lluvia y a las heladas. Por contra, la Sativa resiste poco las bajas temperaturas y se adapta mejor al calor de climas tropicales. También es capaz de prevenir los hongos que se producen por la humedad.

Características de la planta Sativa e Índica

Las plantas de marihuana Sativas suelen cultivarse en el exterior ya que pueden alcanzar alturas comprendidas entre los 3 y 5 metros, manteniendo su crecimiento durante la fase de floración. Las temperaturas cálidas y una media de 12 horas diarias de luz durante todo el año, hace que tarden más tiempo en completar la floración, unas 14 semanas. Estas hojas son largas y delgadas. Los cogollos que produce suelen ser más grandes y resinosos que los de las plantas Índicas, pero menos densos al secar.

Las Índicas alcanzan una altura de 1 a 2 metros. Producen menor número de cogollos, pero son más densos y pesados. Las hojas de la planta son cortas y gruesas con un olor más fuerte. Necesitan  menos luz y calor, por lo que tendrán una floración más rápida. .

Efectos de la Sativa y la Índica

El efecto de las variedades índicas y sativas es diferente.

Las sativas producen el “efecto subidón” y da una sensación de euforia y energía, potenciando la creatividad y los estímulos ante colores y sonidos.

Las índicas, si proceden de semillas CBD con menos THC, producen el efecto “colocón”. Alteran los sentidos del tacto, la audición y el gusto. Producen tal relajación que, en altas dosis, pueden generar sopor. Es muy efectiva para el insomnio y muy utilizada para tratar temblores, espasmos, dolores permanentes, ansiedad, estrés y falta de apetito

En resumen, la Índica actúa como relajante físico y mental, a diferencia del estimulante efecto de la Sativa.