El Cuerpo Nacional de Policía ha detenido a un camarero de un bar del barrio de Nuevo Gijón acusado de vender hachís a los clientes.

Tras recibir informaciones de la venta de hachís por parte la persona que se encontraba al frente del local, se montó un dispositivo de vigilancia “discreta” sobre el establecimiento, gracias al cual se pudo confirmar que el camarero estaba distribuyendo hachís. Al realizar la inspección del bar, los agentes localizaron debajo del fregadero dos trozos de hachís y una pesa de precisión. También se intervenidos dos trozos de hachís y 220 euros que el camarero llevaba encima.

El camarero manifestó durante su detención que sus condiciones laborales eran muy precarias y que con esta venta paralela completaba sus ingresos.