La Coordinador Ecologista de Asturias denuncia publicamente que a las 21 horas de la noche del viernes «se volvió disparar la contaminación en Gijón, con incrementos de un 560% en partículas». También señalan que «a la misma hora, pero en menor medida, se dispararon otros contaminantes como el benceno o el monóxido de carbono, lo que demuestra su origen industrial».

Basan estas afirmaciones en los datos que facilita el Gobierno de Asturias y el Ayuntamiento en sus respectivas páginas webs, de acuerdo a su obligación de comunicación diaria de contaminación atmosférica y calidad del aires.

Las partículas más pequeñas, las de menos de 2,5 micras, las PM2,5 se dispararon en todas las estaciones que dan datos en continuo, llegando la de Roces a registrar un pico de 59 µg/ m3.

La Organización Mundial de la Salud recomienda unos valores límite para partículas PM2,5 en sus Guías de Calidad del Aire aún más restrictivos que los vigentes en la Unión Europea. Así, mientras España considera un valor límite promedio anual de 25 µg/m3 de acuerdo al RD 102/2011, la OMS lo establece en 10 µg/m3 y un límite de 25 µg/m3 de media durante 24 horas. Contaminante que por su pequeño tamaño puede llegar al torrente sanguíneo.

Las partículas de menos de 10 micras, las PM10, se dispararon a la misma que hora que las PM2,5, destacando el valor alcanzado en Lauredal donde se llegó a un pico de 170 µg/m3 de PM10 que se alcanzó una subida «por encima del 600% al oscurecer».

A día de hoy los picos de contaminación de Pm10 no están regulados a pesar de los anuncios del Principado de su regulación.  Hay que recordar que la Organización Mundial de la Salud  recomienda unos valores límite para partículas  de 20 µg/m3 de medía anual para las PM10 y un valor de alerta con una media diaria de 50 µg/m3 para las PM10. Por su parte, la normativa español está 40 µg/m3 de medía anual  y de 50 µg/m de media durante 24 horas.