Los tenistas españoles Rafael Nadal y Pablo Carreño levantan su primera copa como pareja en el ATP World Tour tras imponerse a la pareja formada por el estadounidense Jack Sock y el australiano Bernard Tomic por 6-7(6), 6-2 y 10-8 en hora y media de partido en Pekín | Segundo título de dobles que logra Pablo Carrño en el ATP World Tour, ambos conseguidos en la temporada 2016 tras estrenar su palmarés meses atrás en el Ecuador Open Quito junto a Guillermo Durán. Una confirmación del crecimiento del gijonés en un curso donde acumula hasta seis finales por parejas.

«Siempre es positivo terminar un torneo con victoria. Te hace sentir en competición», aseguró Nadal. «Además, ganar junto a un amigo lo hace todavía más especial. Estamos muy contentos por ello», añadió. «Aunque ambos estamos enfocados en el individual, cuando pierdes puedes seguir en dobles y dar lo mejor de ti. Ganar siempre es importante y creo que estamos preparados para ir a competir de nuevo al singles en Shanghái», reconoció Carreño.
Para una pareja que únicamente había disputado un torneo previamente, alcanzando los cuartos de final del BNP Paribas Open de Indian Wells 2015, la fe se mantuvo en todo momento. Ni la variedad de recursos de Tomic (presente en su primera final de dobles), ni la contundencia de Sock (vigente campeón de Pekín tras imponerse el año anterior junto a Pospisil), frenaron la marcha de los españoles.
Las piedras que colocó el partido mostraron la sangre fría del asturiano y balear: cedieron el primer set pese a servir para cerrarlo en el décimo juego (5-4) y estar a un punto de ganarlo en el posterior desempate (6-5 al resto) supieron aguantar hasta romper la igualdad del segundo parcial (ninguna opción hasta el sexto juego) y sobrevivir en un super tiebreak agónico donde jugaron todos los puntos con primer servicio (levantando un 1-4 ante de sellar la victoria).
Ante unos rivales que optaron por un juego vertiginoso (cuatro aces, 69% de tino con primer saque y constante presencia en la cinta), los españoles marcaron diferencias con sus reflejos, llegaron a controlar el 53% de los puntos sobre el segundo saque rival, clave para lograr tres quiebres y asegurarse la opción de voltear el partido.