El trabajo de lijar siempre se ha considerado una actividad tediosa que consume mucho tiempo. Más de un aficionado al bricolaje todavía lleva a cabo esta tarea con un taco de madera envuelto con un papel de lija. Pero con una lijadora se puede dejar un acabado con superficies lisas de una manera rápida y sin el mayor esfuerzo. Con estas máquinas se puede obtener un acabado perfecto, sin ser un profesional de la carpintería o de la construcción.

Según las necesidades de cada trabajo se puede optar por una lijadora distinta. Los tipos de esta herramienta difieren no solo en la forma, sino en cómo se produce el movimiento del lijado.

De banda

Estas lijadoras llevan en la base dos rodillos que hacen girar el abrasivo, desplazando la lija en recto.  El sentido del lijado se consigue con el empuje de tus manos sobre el aparato. Este tipo de herramientas tienen una gran capacidad de trabajo. La velocidad en el desbastado es superior a otro tipo de lijadoras, sacrificando el acabado fino. Su uso suele recomendarse para lijar piezas en bruto o utilizarse en grandes superficies, como suelos en los que se quiere eliminar la capa de barniz para renovarlo, puertas, grandes tablas, listones o vigas. Son potentes, entre los 650 y los 1.400 W. Al tener un motor mayor cuentan con un peso superior.  

Multilijadoras

También llamadas de delta por su forma. Constan de una empuñadura y una base triangular con un frente puntiagudo, con el que son capaces de acceder a esquinas y rincones durante el lijado. Son las más pequeñas. Su tamaño las hace mucho más manejables que otras, siendo muy cómodas de usar. Ocupan poco espacio y son ideales para guardar en casa. En cuanto a su potencia, hablamos de valores comprendidos entre los 100 y los 180 W. No suelen superar las 20.000 revoluciones por minuto. Suele emplearse en trabajos de restauración y renovación de muebles por la capacidad de llegar a los lugares más difíciles. También se usan en tareas que no requieran desbastar mucho material.

Orbitales

Son muy prácticas para el lijado de superficies lisas de madera de tamaño medio, pero también para cercos, rodapiés y muebles de líneas rectas. Son las más comunes en el taller de cualquier aficionado a trabajar la madera. Sus usos van más allá de este material, siendo prácticas para alisar la pasta de paredes reparadas, masilla que tapa grietas o retirar el gotelé o la pintura vieja de otras superficies. Tiene un patín, que es rectangular y de goma, que describe un movimiento elíptico o de vaivén. Su potencia suele estar entre los 150 y 250 W. Son muy resistentes y cómodas de utilizar.

Excéntricas o rotorbitales

Las excéntricas son las más profesionales dentro del grupo de las lijadoras eléctricas portátiles. Esto hace que el acabado sea de más calidad que con otras máquinas., por lo que suelen tener un precio más elevado. Su patín de goma es un círculo que combina un movimiento elíptico y un giro en círculos a revoluciones muy elevadas. Se manejan con las dos manos, sujetándose por el mango y la cabeza o por dos asideros laterales.Cuenta con una potencia de entre 250 y 300 W. 

Su utilización es muy recomendable para la renovación de muebles y la eliminación de capas de pintura, por su alta capacidad de desbaste. Al cambiar la lija por un accesorio de pulido permiten aplicar cera sobre pintura, por ejemplo, en la carrocería del automóvil. Su versatilidad para realizar otros trabajos es muy valorada también.

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